martes, 10 de octubre de 2006

Cuidado! Rott-Weiler mordedor, suelto y sin bozal

Si pasan caminado por Rojas al 400 de esta Capital, tengan cuidado, porque anteanoche, domingo 8, a eso de las 21 hs., aproximadamente, iba yo caminando plácidamente por la vereda impar y justo al pasar por el maxikiosco Don Cacho en el 419 de la calle Rojas, barrio de Caballito, se me lanzó un Rott-Weiler encima, que se me prendió del brazo izquierdo, traspasándome la remera y la campera de jean, que es gruesa. Me hizo una perforación bastante importante y un desgarro interno. El tema es que fui de urgencia a la guardia del Durand y me recetaron con urgencia un montón de inyecciones y tratamientos con antibióticos y me explicaron que tenía riesgo de vida si no lo hacía completo y a tiempo, pero la cuestión es que solamente las dos primeras inyecciones y antibióticos --antitétanos y antirrábica-- me salían $200, que ahora por problemas de inestabilidad laboral no tengo encima y además todo un tratamiento con inyecciones carísimas que obviamente no puedo --ni debo-- costear.

Lo peor y más indignante de esta situación, es que mientras el Rott-Weiler me mordía sin soltarme el brazo y yo gritaba, la señora que cerraba el kiosco y aparentemente sus dos hijos --una chica y un chico adolescentes-- los dueños del perro, no solo no me pidieron disculpas, sino que cuando acto seguido les pregunté la dirección para anotarla por las dudas se ofendieron y empezaron a gritarme que no pasaba nada y a explicarme esquizofrénicamente que el perro es buenito, que a ellos siempre los muerde jugando, cuando yo no paraba de sangrar y cuando me clavó los colmillos casi hasta el hueso. Es decir que no solo ni se preocuparon por cómo estaba y en mi herida, sino que minimizaron lo sucedido hasta casi lo inexistente y en seguida empezaron a cubrirse ellos, con que el perro jamás contagió rabia a nadie, que está con todas las vacunas en regla, que es una amor, etc., etc., y como si fuese poco me gritaron cobarde, exagerado, desconfiado y escandaloso, ante mi indignación e incredulidad por su actitud.

Obviamente --y pase lo que Dios quiera que pase con mi salud a partir de ahora-- ya empecé a hablar con varios abogados conocidos y gente amiga de la Defensoría del Pueblo, para que esta "gente" se haga cargo como mínimo del costo de los medicamentos, de dejar que se examine al perro y en caso de que este sano ponerle un bozal para que no ataque más a los transeúntes desprevenidos y que todos sepan que no pueden caminar tranquilos por esa vereda, ya que corren el riesgo de ser atacados por ese perro con instinto asesino.

Peor aún, imaginen si en vez de pasar yo, pasaba una criatura de menos de 5 años. Sencillamente la devoraba...

Acá debajo les adjunto también algunas fotos de la herida (la remera del Rott Weiler es solo para graficar la denuncia/escrache).




Gracias por difundir este mensaje.

Saludos.

Claudio Marcelo Fimiani
DNI: 17.939.199
Móvil: 15-6534-1200
E-mail: fimiani_claudio@yahoo.com.ar

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que sucede es que ese perro no está bien entrenado por los dueños, no está socializado. Yo si se ofenden y me dicen así les hago un escándalo y los trompeo.
Cerca de mi casa hay un fiambrero que se llama Pascual a quien siempre lo voy a visitar al negocio, ya que lo aprecio mucho. Uno de esos días fui al negocio, me acerco a Pascual y me encuentro con la sorpresa de que al lado de él había un... ROTTWEILER. Me fui para atrás del terror que tenía y Pascual me dijo que no sea miedoso, que lo acaricie, que no te va a hacer nada... ¡Qué fácil que es decirlo para ese tipo tonto!. ¿Y si lo acaricio y me llega a morder?. Los Rottweiler son perros malísimos, muy agresivos, muy peleadores, atacan sin tregua, son unos asesinos perfectos. ¿Qué opinan de Pascual acerca de lo que me dijo?. Yo salí rajando del negocio. ¿Estuvo bien eso?.