domingo, 6 de diciembre de 2009

Hoy todos quieren conchetear

Hace un par de años que quiero escribir este post. Pero quise dejar pasar el tiempo para ver si lo mío era una observación demasiado subjetiva, temporal, parcializada, apresurada y, por lo tanto, errónea.

El tiempo -tristemente- me demostró todo lo contrario: no solo tenía razón en aquella primera observación, sino que cada vez que pasa el tiempo tengo más razón todavía, porque este raro fenómeno globalizador que enaltece la "normalidad", la "felicidad", la "belleza" y el ser así todos igualitos, como fabricados en serie, ya es pasión de multitudes...

Desde el viejo punk de la esquina que ahora tiene una fábrica de no sé qué muñequitos y es un exitoso "pequeño empresario", hasta el militante de izquierda -que hasta hace un par de años se llenaba la boca predicando contra el imperialismo y la sociedad de consumo- pasando por los pibes cartoneros, todos quieren entrar en el mundo de los super celulares hi-tech y las super zapatillas de $600.
¿Pero qué les pasa, me quieren volver loco o les lavaron el cerebro...?


Y no sólo eso, ahora todos -además de pseudo conchetos- se volvieron maduros, fríos, racionales y pragmáticos cual ministro de Economía, y con una novedosa e inédita papa en la boca como una mala imitación de Macri acompañada por una brillante y falsa sonrisa de político de derecha en campaña, te salen con definiciones "maduras", como éstas:
"¡Madurá, Claudio...! El rock, la rebelión, el hippismo, el punk, las transgresiones, el anarquismo, el idealismo, la libertad absoluta y 'todas esas cosas', fueron solo simples manifestaciones de la adolescencia... y tanto vos como yo hace rato dejamos de ser adolescentes... Ahora solo tenemos que dedicarnos a trabajar y formar una buena familia..."


O el consabido verso expresado por los más culpógenos, aunque no menos hipócritas que el resto: "¿Sabés qué pasa? Yo me meto bien en el sistema, para destruirlo desde adentro..."

O varias ex amigas de la adolescencia, ex heavys y punks posta en los primeros '80s, esas que pegaban patadas por todos lados con sus pesados borcegos, esas que insultaban a las chetas perfumaditas en la cara, esas que insultaban a los policías en una época que nadie se atrevía siquiera a mirarlos, esas que pegaban alaridos primales y ováricos en medio de las silenciosas noches porteñas, cuando la mayoría -a fuerza de costumbre- aún ni se animaba a hablar, te gritaban 'blando y careta' si te reías demasiado seguido o eras demasiado complaciente, esas que escuchaban V8, Motorhead, Judas, Sex Pistols y hardcore casi las 24 hs. del día, que se tiraban así nomás en el piso sucio con sus camperas de cuero, sus tachas, muñequeras y cadenas en pleno verano, para chupar unas birras frías, y que me encontré hace poco en el Facebook después de como veinte años y que ahora escuchan a Ricky Martin y la música más comercial que te puedas imaginar, lucen como verdaderas damas, cuidan sus modales, sonríen, laburan todo el día en importantes empresas y además son amas de casa y sacrificadas mamás tradicionalistas, como lo fueron nuestras viejas...


¿Así que todo aquello que nos juramos en un verdadero pacto casi de sangre y de por vida quedó reducido a una mera moda, a una etapa a superar, a una especie de molesto acné o sarampión adolescente? ¿Para qué se rebelaron en su adolescencia con tanta furia, contra sus padres, contra el sistema, el poder, la sociedad toda y la mar en coche, si cuando "adultos" están haciendo lo mismo -o incluso peor, mucho más sofisticado y sutil, es decir perfeccionado- que antes criticaban y rechazaban de plano con todas sus energías...?

Hablan de ellos mismos, recordando aquellas épocas de rebeldía -en el caso de que no hayan decretado una amnesia de su pasado y recortado esa etapa como varios casos que conocí...- no con nostalgia u orgullo, sino con vergüenza, como si hablaran de un hijo con problemas mentales: "Eh... es que esa época la tengo medio borrada de la memoria..." "Es que estaba loquita, Claudio", me dijo hace poco una vieja compañera de aquellas gloriosas épocas (aproximadamente 1981-1987) que también me reencontré en el Facebook, con quien "luchamos por el metal" codo a codo, boreceguí a borceguí y muñequera a muñequera, en las calles de Buenos Aires en los días finales de la dictadura y los primeros días del renacimiento democrático. Otro viejo amigo que reencontré por el mismo medio me dijo "era un pendejo zarpado totalmente inconsciente, que no sabía lo que hacía. Ahora maduré, crecí, me calmé y me arrepentí de muchas cosas".

Así las cosas, a mi generación, que se perdió experimentar el heroicismo de las luchas de clases de los '60s y '70s -que demostraron claramente que tanto el capitalismo como el comunismo son las dos caras de la misma moneda perversa e injusta, una moneda que ya no garpa- y que también se perdió a Woodstock y toda la movida espiritual que sacudió al mundo por aquellos años, ni siquiera parece quedarle el gustito de haber ganado -o al menos peleado hasta el final de las fuerzas- la batalla de la "rebelión parakultural" que se esbozaba allá por los primeros '80s. Y una vez más, como en 1976, en 1989 y en 1995, parece triunfar el vacío y lavado pragmatismo del sin sentido, el conformismo, el convencionalismo, la hipocresía, la repetición sistemática y automática (¿inconsciente?) de las viejas, viciadas -y totalmente perimidas hace añares- estructuras y pautas de conducta, la chatura y la "normalidad" prejuiciosa y excluyente.


Y dale que va...

Solo unos pocos seguimos siendo casi tan inconformistas como cuando adolescentes y seguimos pensando que la vida es mucho más que solo trabajar, hacer plata, vestir a la moda, formar "una linda familia" para así todos juntos, sanamente y en familia, sentarnos a la mesa a cenar viendo a Tinelli (¡Puaj!) o a Susana (¡Puaj!), y/o ir a la cancha los domingos con los pibes y/o ir a bailar con amigos y/o hacer aburridas "claringrillas" entre semana -jamás leer un libro que haga pensar...- y/o ir un rato al gym o al club y/o juntarte con familia y/o "amigos" a ver cine shampoo y comer pop corn o palomitas de maíz (jamás "pochoclo", que es como siempre hemos denominado los argentinos al maíz inflado) y/o... pará de contar...


Sin embargo, también es cierto que yendo todo el tiempo a contramano de la masa, del rebaño sumiso, es muy desgastante después de tantos años seguir dando explicaciones, como el primer día a los 15 años, de por qué sos cómo sos, como Luca a la rubia tarada... No entienden que uno pueda ser nada más que uno mismo, se han olvidado tanto de lo que significa simplemente ser uno mismo, se han alejado tanto de sí mismos, que solamente por expresarte libremente -tengas la edad que tengas- piensan que estás en una actitud de ataque, de rebelión o de ridícula inmadurez. A ese punto llegó la estupidización masiva.

 ¿Habrá que dejarse de "boludeces", entrar de lleno en el sistema y ponerse a conchetear, entonces...? Eso sería renunciar a ser seres humanos, individuos y sujetos, para auto reducirnos concientemente a sólo simples objetos de consumo, objetos consumiendo objetos, por más geeks o "hi-tech" que seamos. ¿No nos merecemos y tenemos derecho como seres humanos a un poco más que eso?


Un abrazo
Klau

sábado, 28 de noviembre de 2009

¿Quién es Klau Fimiani...? (para quienes quieran conocerme más)


P: -¿Quién sos...?
K.F.:-Soy básicamente un espíritu encarnado en un ser humano, habitante y ciudadano del Planeta Tierra, quien intenta ser lo más consciente posible, evolucionar espiritualmente y ser 100% auténtico, simplemente yo mismo, sin dejarme condicionar o influenciar demasiado por el medio en el que me toca coexistir y cohabitar.

P: ¿Te cuidás?
K.F.:-Ya no tomo alcohol -salvo raras ocasiones, que últimamente son varias...- y desde el invierno pasado ya no fumo tabaco ni nada. Pero no me privo de una Cocucha de vez en cuando... Pero amo la vida sana, saludable y natural. Ya descontrolé por demás, por varias vidas -desde mi niñez hasta hace poco- y probé todo lo que tenía que probar y más... Ahora me siento mucho mejor cuidándome y quiero seguir así. Pero, claro, como nos pasa a tantos, con el frío suelo guardarme -sin complejos ni culpas- como el oso goloso y perezoso a invernar, léase: dormir, comer mucho, rico y de todo un poco, muchas veces en la cama -incluyendo algún que otro bomboncito-, hacer el amor, ver tele, tomar cerveza, vinos ricos, comer tortas y otras yerbas...

P: -¿No hacés deportes?
K.F.: -Sí, justamente todo eso que consumo, toda esa comida y bebida, la compenso entrenando mucho con la bici, saliendo a caminar y a correr al parque y en primavera-verano vuelvo a hacer algo de dieta, hasta las Fiestas, claro... Un poco para que mi querida pancita no crezca demasiado, pero más que nada para sentirme bien y no perder demasiado el estado.

P: Algo me dice que no sos vegetariano...
K.F.: -No, aún en las épocas del año en que me cuido más, no soy vegetariano y mucho menos vegano. La ensalada la acompaño siempre con carnes. Amo las carnes, en todo el sentido de la palabra. También los quesos, las cremas y la leche. Cultivo la espiritualidad para algún día partir de este cuerpo, pero hoy por hoy de carne somos... ¿o no?

P: -¿Cómo sos en tu interior, como ser humano y como hombre?
K.F.: -Dejando de lado lo que comemos -lo cual dice muchísimo de nosotros-, soy un tipo contenedor, sensible, afectuoso y espero lo mismo en una mujer.

P: -¿Cultivás tu espiritualidad?
K.F.: Así es... Practico desde hace años meditación e introspección, que junto con el existencialismo es el camino para desarrollar nuestro espíritu, el sexo tántrico y el nudismo. Estas cosas me dan mucha libertad, felicidad y plenitud, en especial el nudismo, ya que es el estado más natural, el que Dios -o como quieran llamarle- nos trajo a este mundo y nos llevará de él.

P: -¿Qué opinás del porro?
K.F.: Nada en especial. El que quiera fumar, que fume en libertad. Por mi parte, la única yerba que estoy consumiendo actualmente y a la que soy casi adicto es la yerba mate. Casi siempre estoy tomando mate. Y ojo, no soy uruguayo, soy porteño hasta la médula. Pero mi más grande sueño es vivir en el campo, rodeado de naturaleza agreste, soledad y la menor cantidad de gente posible.

P:- ¿Podríamos deducir que sos un poco antisocial o hermitaño?
K.F.: -Como decía Tolstoi, no es que me moleste la gente, pero estoy mejor sin ella...

P: -¿Qué amás, qué te apasiona, Claudio?
K.F.: -Amo el sol, el calor, el mar, el verano. También me gustan las noches cálidas y trasnochar. Pero detesto el frío y el invierno, así como la frialdad en los seres humanos.
También amo la música, el cine, la fotografía, la pintura y todo el arte en general. Nadie debería permitirse pasar por la vida sin gozar de tanta belleza disponible y casi gratis...

P: -¿A qué te dedicás actualmente, cómo te ganás la vida?
K.F.: -Ese es el aspecto más mundano y menos importante: lo que hacemos, las máscaras que usamos socialmente, el personaje que adoptamos en este teatro de la vida, para sobrevivir lo mejor posible... en mi caso es justamente el teatro, la actuación. Soy actor y modelo vivo. También hago otros trabajos como por ejemplo profesor de computación, protección anti-hackers de computadoras a domicilio, compro y vendo CDs, alquilo habitaciones en casa, etc...

P: -¿Para vos el trabajo es un medio o un fin en sí mismo?
K.F.: -Obviamente es un medio para poder vivir mejor, pero eso está totalmente pervertido y se ha vuelto un fin en sí mismo... Particularmente, no estoy tan loco ni soy masoquista, en estas condiciones no me gusta trabajar -al menos no de la forma tradicional- ni la esclavitud a la que se sume muchísima gente toda su vida por dos pesos con cincuenta. Y encima lo cuentan con orgullo como si fuese una gran hazaña, en vez de sentir pena o bronca por sí mismos, por sacrificar sus vidas para enriquecer a sus patrones... Y para peor, se lo inculcan a sus hijos desde niños, como si el arrastrarse y autohumillarse fuese algo heroico, para imitar... Yo solo hago lo que me gusta, más allá de cuánto me paguen. No podría hacer algo que me disguste, aunque sea un poco, ni por todo el oro del mundo.

P: -Hablemos del amor, ¿es posible en este mundo de hoy?
K.F.: -Sí, claro que es posible! Pero creo que el verdadero amor, es no solo libre sino también incondicional. Lo otro, lo que abunda lamentablemente, son juegos de poder y ego, disfrazados de amor...

P: -Más allá de la imagen de divertido y liberal que te encargás de dar, en el fondo se advierte un tipo serio, por demás normal, ¿qué hay de cierto en eso?
K.F.: -Soy un tipo super divertido, pero tranqui, ojo... Solo me río -desde el estómago- cuando de verdad me dan ganas y soy cero careta, jamás ando por ahí con una sonrisa falsa o forzada por compromiso, para quedar bien, solo para complacer a los demás. Me importa tres pitos el qué dirán.

P: -¿Admitís algún defecto?
K.F.: -¡Pero claro! ¡Soy un simple ser humano! Un defecto totalmente asumido es que me amo demasiado a mí mismo. Y a la vez me doy con un caño, me sobre exijo... Una amiga psicóloga me decía con humor que hasta que no me desenamore un poco de mí no lograré volver a enamorarme de una mujer y tener una relación estable y duradera... Quien sabe. Por lo pronto sé que de verdad me encantaría volver a enamorarme y que, obviamente, esa mujer me acepte 100% tal cual soy. O como mínimo, el 99%. De todas formas creo ser mucho menos egocéntrico de lo que era cuando era más joven, que era verdaderamente insoportable e infantil...

P: Ok, gracias, Klau.
K.F.: De nada. Un abrazo infinito a todos los que lean.

jueves, 26 de noviembre de 2009

¡Qué vuelvan los vinilos!

Poco a poco, bandas y solistas nacionales e internacionales están lanzando sus grabaciones -además de en CD- en formato vinilo, nuevamente. Como diría nuestro amigo yanqui, el master del programa de Florencia Peña, ¡¡ENHORABUENA...!!

¡Era hora que las compañías discográficas -multinacionales e independientes- empiecen a escuchar lo que ya es un clamor de multitudes en el mundo entero!

Algunas lógicas razones de esta -aún incipiente- vuelta:
  • El factor melanco-emocional para quienes hemos convivido décadas y décadas con el querido y noble vinilo.
  • El factor melanco-emocional antes mencionado, transferido de padres a hijos, quienes con lógica envidia mueren por experimentar esa sensación, esa relación con el objeto vinílico, que el frío, moderno y poco amigable CD les robó (y ni qué hablar de los pequeñitos iPods portadores de miles de MP3s) y que creían para siempre perdida, salvo algún que otro raro vinilo de colección que siempre hubo en el mercado alternativo, mostrando su firme intención de no desaparecer jamás.
  • La relación con el vinilo es totalmente distinta que con el CD: para empezar es grande, generoso, tenerlo entre las manos es casi como tener un cuadro, un póster, es más que tener un libro, es pesadote, visualmente atractivo, gruesito, colma tu campo visual acercándolo un poco, podés tocarlo, contactarlo, acariciarlo, el interior de los sobres de los importados a veces tienen -además de posters gigantezcos de excelente calidad- perfumes (recuerdo los importados de Kiss, que yo cuando los coleccionaba en mi rockera adolescencia llegué a preguntarme si no le pondrían algún tipo de extracto que genere adicción, porque tanto yo como mis amigos nos pasábamos -luego del largo y casi orgásmico ritual de tajear cuidadosamente para que no se abra más de lo estrictamente necesario el celofán del termosellado y así abrir el sobre de las cubiertas sin romperlo- "drogándonos" aspirando ese delicioso perfume que parecía venir de otra dimensión y otro mundo, mucho más evolucionado que éste...
  • Y también leí por ahí que, cosa realmente muy extraña, parece ser que algunos sonidos se pierden en el formato digital y no así en el análogo de los vinilos. Es raro, porque el sonido digital es el sonido master en estado puro, sin ningún tipo de apoyo, sin la fritura del vinilo ni el silvido grosero de los cassettes o tapes. En esto todos estamos de acuerdo: muerte definitiva al cassette, solo pueden servir como memorabilia, como vintage, para coleccionistas de antigüedades, pero quedó bien demostrado que las "cajitas" no funcionan, ya que la calidad del sonido es malísimo y estéticamente, como objeto, no colma ni las mínimas expectativas. Mucho peores que los magazines que según me apunta mi cliente, colega melómano y amigazo, Juan Carlos -comprador y vendedor de discos como yo- eran bastante buenos y tenían 8 canales. Sin embargo, en el caso de la vuelta del vinilo, no creo que se trate de una cuestión de mayor calidad sonora, el sonido digital del CD es altamente superior, por no decir perfecto y no creo que pueda ser perfeccionado mucho más y si uno los compara está claro que el del vinilo -aún nuevito y sin frituras- es inferior. Pero sí es cierto que este último tiene una profundidad que el sonido digital no tiene. Esa profundidad sumada a alguna friturita aquí y allá le da otro tono a la música y al acto de escuchar música. Una calidez, una sensibilidad... En definitiva, una humanidad, que por supuesto el CD, en su natural perfección, nos quita. Por eso uno no termina de identificarse del todo con el objeto CD de tan perfectito y frío que es y sí en cambio no podemos dejar de identificarnos con el querido, el amigo, el grandote, fiel, cálido, copado, visual, casi humano, vinilo de siempre...

Para las discográficas -esta vez nunca mejor dicho- sería un negocio "redondo", ya que obviamente lo ideal sería tener los discos en ambos formatos o soportes, ya que ambos aportan sus beneficios y juntos forman un todo -ahora sí- perfecto.

Esperemos también que las fábricas de equipos de audio tomen nota de esta por ahora más que tímida tendencia mundial y acompañen esta vuelta, proveyendo a los nuevos equipos y centros musicales de una buena bandeja hi-tech en sus partes superiores. Sé que suena medio delirante, con mezcla de ciencia ficción y tunel del tiempo y muchos pensarán que esto es una loca utopía...
Sin embargo, me cuenta un amigo que viene de vivir en Alemania que allá es muy común, al mismo tiempo que acceder a lo último en tecnología, conservar lo bueno del pasado, incluído no solo coleccionar y escuchar vinilos, sino también... discos de pasta... Sí, sí, leyeron bien: ¡de pasta! (o acetato o cómo se llamen).

¿Ustedes qué opinan? Según Juan Carlos, soy un romántico idealista y estoy soñando si espero que este tímido retorno a las bateas argentinas sea algo más que una moda pasajera. Y probablemente, tenga razón...

De todas maneras, aunque más no sea por el placer de alimentar utopías, sigamos pidiéndolo: ¡Qué vuelvan los vinilos!

Un abrazo
Klau Fimiani

martes, 10 de noviembre de 2009

Mis primeras gloriosas -y soñadísimas- vacaciones familiares en Mardel...


Este es un post más de Fotolog, pero creo que vale la pena postearlo también en el Blog y el Facebook.

Lugar: Mar del Plata
Fecha: Calculo que esto fue en el verano de 1971 ó 1972...
Integrantes en la foto: Mi hermana más joven Patricia, mi vieja y mi viejo, tratando de civilizarme, sin mucho éxito... ¡En esa época detestaba que me saquen fotos...! (falta la otra mitad de la foto donde estaban mis otras dos hermanas, no sé dónde fue a parar...)

Recuerdo que cuando llegamos al bonito hotel, estallé en llanto (era muuuy caprichosito y estallaba en llanto por cualquier boludez) y grité: "¡¡¿¿Y Mar del Plata dónde está...??!!" Claro, yo me refería al mar... que todavía no habíamos visto y yo aún no conocía y moría por conocer...

En esas vacaciones también juré a los gritos, y así de la nada, en pleno éxtasis de armado de un castillito de arena por primera vez, con el abrumador silencio de fondo, solo interrumpido por el bullicio de gaviotines, otros niños jugando y el rugir de las olas del mar: "¡¡¡YO NUNCA ME VOY A CASAR, NI VOY A ESTUDIAR, NI VOY A TRABAJAR, NI VOY A HACER LA COLIMBA...!!!"

Esa adorable y soleada mañana en la playa de Mardel todos en mi familia se quedaron helados... tan helados y perplejos quedaron por ese extraño juramento que se lo comentaron en una postal a mi hermano, quien se había quedado trabajando acá en la Ciudad con mi tío. Más helados se quedaron con los años, cuando sin mucho esfuerzo -y salvo raras excepciones que justifican la regla, pues llegué a duras penas a terminar la secundaria y laburé en una decena de buenas empresas-, cumplí cada promesa que grité a los cuatro vientos a mis 4 añitos...

¡Por supuesto, me tuvieron que traer casi a la rastra de Mardel lanzando alaridos a todo el Universo, porque no me quería volver...!

Un año más tarde volví a experimentar la sensación de ser llevado un poco a upa, otro poco a la rastra. Fue cuando me llevaron de prepo a empezar la escuela primaria. ¡Obviamente yo no quería saber nada con la sola mención de esa posibilidad!

Paradójicamente, y contrariamente a lo que se podría pensar, fui hasta 5º grado -época en que desapareció mi hermano- uno de los mejores alumnos del cole... Tengo bien guardaditos -orgullosamente- los cuadernos que lo demuestran. Pero eso ya no tiene nada que ver con la foto. ¿O sí?

Un abrazo
Klau

lunes, 2 de noviembre de 2009

Mi ex, Claudia, la del pullover amarillo patito

Quienes me conocen bien saben que soy un agradecido. Un agradecido de la vida, de Dios y todo lo que la existencia me dio: unos padres inmejorables y lo más amorosos e incondicionales que un ser humano tiene capacidad de ser (y te juro que no exagero), una buena familia, decente y sana, y decenas de mujeres... no solo bellas por fuera sino lindísimos seres humanos en su interior también.

Y tuve la suerte que pocos hombres han tenido, de que muchas de estas mujeres ejemplares -siendo yo nadie, un cero total a la izquierda, sin un proyecto, sin nada- me han propuesto en su momento matrimonio y formar una familia. A mí, que casi no tenía un peso, que trabajaba a duras penas y que solo quería de la vida sexo y diversión. Sí, lo sé: era -y sigo siendo- un buen tipo, tal vez como pocos queden en el mundo, sé que eso vale mucho, ¿y para qué pecar de falsa humildad? la verdad es que también era bastante facherito. Pero bueno. Ellas no solo eran buenas tipas, con un corazón enorme, y muy bonitas, sino que hacían muchísimas cosas productivas con sus vidas, que yo ni siquiera había intentado o imaginado. La mayoría eran estudiantes universitarias, laburaban todo el día, y además tenían tiempo y energía para dedicarle a sus padres, familias y para salir a divertirnos...

En este post quiero recordar -y homenajear- a una de ellas, que tuve la suerte de conocer allá a mediados de los '90s.
Se llamaba Claudia. Sí, ya sé que salí con media docena de Claudias...

Para que te ubiques, es la del pullover color amarillo patito... sí, la rubia, la cordobesa, la señorita maestra de primaria que sus alumnos adoraban tanto como a sus propias madres... Miss sonrisa, Miss poeta... Ese Angel casi virgen que Dios puso en mi camino de pecador. Así la llamaba yo a veces: "mi angelito"...

Hoy pienso... qué tipo estúpido e inmaduro que fui. No solo con ella, sino en toda esa época de mi vida... Hizo muy bien en irse enojada de un portazo y no llamarme más, porque realmente me lo merecía. Y porque realmente no la merecía...

Ella, quien me llamaba a cada rato para recordarme que me quería y que con su dulce voz de niña me cantaba canciones románticas por teléfono y algunas me las dejaba grabadas en el contestador automático para que las escuche cuando volviese del laburo, un día me hizo un planteo, una propuesta concreta: formalizar la relación, armar un proyecto con miras a formar una buena familia en el futuro. Yo, muerto de miedo y muy cagón, le dije que no quería formalizar -ni con ella ni con nadie- por decenas de motivos que traté de inventar en el momento: básicamente que no quería compromisos, que solo quería sexo y joda -lo cual era cierto, en parte-, pero el vardadero motivo -que obviamente jamás le dije- fue... su sweater color amarillo patito, que además lo usaba bastante seguido... Yo, tan rocker y "canchero" como me jactaba de ser, no podía siquiera concebir que una chica que fuese mi novia-novia, mi novia posta, se vistiese así...

Los años siguientes la busqué en Internet varias veces, para darle el "sí" que en aquel momento no tuve los cojones para darle. Jamás la encontré. Seguramente debe estar felizmente casada y con muchos hijos y debe ser muy feliz, porque era una mujercita fuera de serie, ideal, casi soñada...

Pero en aquel momento fui ciego, cobarde y pendejo y cuando se alejó de mí enojada, llorando descorazonada y decepcionada, me sentí la basura más grande del Universo y pensé: "Pobre... Pero no importa, pronto voy a encontrar otra tan linda y buena mina como ella. ¡Y que se vista con más onda...!".

Después de ella vinieron decenas de mujeres lindas y copadas, sobre todo sexys y que vestían muy bien y con toda-la-onda-del-mundo. Muchas me propusieron lo mismo que ella, pero siempre por algún motivo, ninguna me convencía lo suficiente como para imaginarme toda la vida junto a alguna de ellas. Siempre le encontraba algún defecto insalvable a todas. Siempre. Me acuerdo que mi vieja me cargaba por eso: "¡Pero a todas les encontrás un defecto insalvable vos...! ¡así no te vas a poner de novio en serio nunca...!", me decía con mucho sentido común...
Pero ahora, después de tantos años -y por algo debe ser- recuerdo por sobre las demás a Claudita, a esa Claudita (entre media docena de otras Claudias con las que salí), la del pullover color amarillo patito, la de la voz de niña dulce, la rubia de ojazos de cielo celeste y sonrisa de Buddha, esa sonrisa llena de gracia y de vitalidad, que pocas veces un hombre tiene la dicha de contemplar en su vida, la chiquilla inocente que desbordaba alegría, magia y vida...

En realidad -lo veo ahora claramente- era ella la que estaba a años luz de mí, varias vidas más evolucionada que yo, pequeño cavernícola egocéntrico e infantil...

Y en realidad sí sé porqué mi memoria de todas las buenas mujeres que conocí, se quedó con ella, porque ella -con su sweater color amarillo patito y todo- además de ser un ser humano fuera de serie y una mujer virtuosa, fue un ser iluminado, una pequeña Maestra, que la existencia puso en mi camino para despertarme. Pero en ese entonces yo preferí seguir soñando, regodeándome en mi propio eguito de machito cojedor...
Pero claro, necesité cojerme a 200 minitas hermosas y con-toda-la-onda-del-mundo (pero totalmente intrascendentes) para llegar a valorar muchos años después a la que fue en mi vida, simplemente, una mujer con mayúsculas.

Un abrazo
Klau

martes, 21 de julio de 2009

El romanticismo en los tiempos que corren

En general, aclaro, en general --sé que hay excepciones, como en todo-- desconfío de los hombres que se dicen "románticos". Y si bien no soy precisamente amigo de la desconfianza y la paranoia --más bien todo lo contrario-- aconsejo a mis amigas que, en principio, desconfíen de estos personajes. Y con el tiempo, casi todas me han dado la razón y me han agradecido por el consejo. Porque casi todas han sido vilmente engañadas. Los proclamados "románticos" no eran tales. Eran sólo lobos disfrazados buscando a su caperucita. Las esperaron todo el tiempo que ellas necesitaron, les dijeron todo lo que ellas querían escuchar, en criollo: las chamuyaron de lo lindo. Y después de la primera noche de sexo... chau. Si te he visto, no me acuerdo.

Patético lo de ellos. Pero, de última, ellas se lo merecían por ingenuas.

Y es que creo que el hombre no es demasiado romántico por naturaleza. Las mujeres inteligentes lo saben y podrán decir "mentime que me gusta" o "juguemos un rato a que sos romántico y decime cosas lindas", pero en el fondo tienen que saber que el hombre auténtico y sincero no es muy romántico que digamos. Ya sea por educación, por cultura, por naturaleza, o por lo que fuere.

Y un consejo que doy a mis amigas es: si te tira onda de entrada, e incluso si te habla de sexo, sabé que al menos ese tipo es sincero y eso es una gran virtud. Si te invita a cenar, te regala flores y te habla como un galán de telenovelas... desconfiá. Porque, más temprano que tarde, se le caerá la careta y mostrará los colmillos.

Otro --creo que sabio-- consejo que les doy a mis amigas --la mayoría de las cuales son ex parejas o ex amigovias-- es: entregá tu "cuerpo" de entrada ¡pero no tu corazón, jamás tu alma! Porque a tu "cuerpo" no pueden lastimarlo ¡pero a tu corazón y tu alma sí! Muchas creen que la parte más delicada y debil es su vagina y se cuidan de brindarla de entrada, pero se equivocan ¡porque su parte más delicada es su corazón y su alma! ¡No sean ingenuas! ¡No se enganchen con el primer tipo que les gusta y se llevan a la cama! El sexo jamás daña, ¡pero engancharse con la persona equivocada sí! Hagan como nosotros, que separamos las cosas. Una cosa es sexo, otra es amor.
Ustedes casi siempre mezclan todo. Se entregan de entrada por completo. Y así les va... Nosotros los hombres damos nuestro cuerpo, nuestro pene, podemos mimarlas y en cierta forma amarlas, pero jamás damos nuestro corazón y alma de entrada, a menos que estemos muy seguros, lo cual se da rara vez, milagrosamente.

Un abrazo

Klau

martes, 30 de junio de 2009

Chau viejo...



Gracias por la vida, perdoname las pendejadas que ya sé que fueron demasiadas... Mandale un abrazo etereo a "mamá" y nos veremos seguramente en un tiempo, del Otro Lado.

Ah... Y si hay "algo" allá y te es posible, mandame la señal, como quedamos!

Un beso infinito, sin tristeza ni tango, fiel a mi estilo.

"Tu chico, el menor" o "KlauZen, el canchero" (como vos me llamabas)


lunes, 22 de junio de 2009

Klau Kiss make up

Sorry, pero no conseguí el maquillaje plateado en ningún negocio...! ;)

Ahora la misma foto del post anterior, pero con una pequeña ayuda del amigo Photoshop :)
Espero les guste.




Un abrazo
Klau

domingo, 21 de junio de 2009

Klau Kiss

Antes de ayer a la noche cuando me ponía la anti age frente al espejo :D cuando me vi, cual publi de Kiss en el Quilmes Rock, me cayó la ficha: puedo parecerme -más allá de unas cuantas chapas voladas- a cualquiera de los miembros originales de Kiss! De hecho me identifico un poco con cada uno de ellos. Y decidí captar ese "momento Kodak" y agarrar la camarita (que btw no es Kodak sino Canon) para dejarlo en claro. Hete aquí el resultado, sin Photoshop, a excepción de un touch de blur y el fondo negro:




Un abrazo
Klau

miércoles, 8 de abril de 2009

Kiss en la Argentina


Lo de Kiss anoche fue tremendo, alucinante, mágico, impresionante, impecable. Y me quedo corto en adjetivos. Una verdadera fiesta, una noche feliz. Y de paso una lección de rock para esos pibes de Las Pelotas, que deberían ser más respetuosos y humildes con los que saben más que ellos.

Yo, habiendo sido fana de Kiss -Beso, en inglés- desde niño casi, fui anoche con miedo de volver decepcionado, porque mucha gente que supuestamente le gustaba la banda como a mí, me advirtió que ya no sonaban igual y que los años se notaban. Por eso saqué popular por temor a sentir que había tirado la plata. ¡Mentiras...! Evidentemente esa gente era mala leche, anti Kiss o ambas cosas a la vez, porque la banda sonó mejor que nunca, incluso mejor que en su mejor época de juventud, en la etapa del Alive II. Y si me arrepentí de algo fue de no haber sacado campo. Pero la próxima allì estaré, ¡como sea!

Besame Las Pelotas

Siempre que llega Kiss a nuestro raro país, se arma alguna polémica... Esta vez la más importante la protagonizaron los muchachos de Las Pelotas. ¿Cómo van a bardear a Kiss públicamente y por lo tanto a toda su gente?
Primero, ni bien se enteraron hace un tiempo atrás que iban como soporte de Kiss empezaron a criticarlos en La Viola y después me comentaron que cuando cerraba el show de su banda el violero dice "bueno, nos vamos así viene Kiss a chuparnos las pelotas", o "to lick my balls" (o algo así). Eso es cualquiera. A mí me gustaban, pero con esto ya fueron para mí. ¿No les importa ponerse a mucha de su gente en contra? No podés decir eso ante tanta gente que estaba ahí para ver a ambas bandas y muchos incluso solo para ver a Kiss. Porque si actuaran como él, agrediendo y faltando el respeto, todos esos que estaban ahí para ver a Kiss, miles de fans, lo hubiesen cagado a puteadas. Sin embargo no lo hicieron porque los kisseros somos gente respetuosa y buena onda y nos bancamos la agresión, demostrando nuestra tolerancia. Pero a él no le importó nada y no tuvo respeto por la gente de Kiss. En fin, lamentable. En esas cosas todavía seguimos siendo un país de mierda, facho y retrógrado, fomentando el odio y la intolerancia. Un pena. Y me duele particularmente porque yo, humildemente, era fan de Sumo -banda de la cual se desprenden tras su separación Las Pelotas y Divididos-, tuve la suerte de verlos varias veces, tenía sus discos en vinilo, todo... Pero el motivo de este post es simplemente decir GRACIAS KISS por una de las noches más felices de mi vida (después de todas las de sexo, claro)

¡Aguante Kiss, loco!

Un abrazo
Klau

miércoles, 18 de junio de 2008

"¡Solidaridad, la pistola...!", me dijo ella, violenta


Corrían los 90s. Pleno decanato "mendemista", "tinelezco" y tilingo. Y la pizza con el champán se comía y bebía en Punta mientras los morochos de derecha copaban Pinamar. Impunidad, vaciamiento cultural e ideológico, caída abismal de la productividad, cierre de fábricas, entrega de patrimonio, "relaciones carnales" con EE.UU. (eufemismo para 'bajada de lienzos'), 'café fashion', 'el fin de la Historia' y 'fuga de cerebros'.

Ella era -como no podía ser de otra manera- unos 10 ó 15 años más joven que yo. Y además, rubia, cara de bebota a lo Joss Stone, cuerpo pulposo, voz sensual -apenitas afónica-, de nena recién despierta de un acogedor sueño de invierno. Y casi siempre tenía aroma a bebé y sabor a chicle Bazooka en su boca. Ya solo el besarla era una experiencia inigualable, indescriptible, intransferible...

Teníamos unos encuentros sexuales clandestinos en su escalera. Muy hot, muy de película, muy vertiginosos... Ella era, hacia adentro de su familia -especialmente de sus severos padres- y también hacia la sociedad toda, la hija 'normal', 'buenita', 'seriecita', 'ejemplar'. Y conmigo... conmigo era la otra, la perra en celo, la mujer libre que latía en su interior debajo de su inocente look de chica bien.
Pero siempre femenina, dulce, delicada, sexy y, a la vez, discreta y respetuosa. La dama y la puta, en su justa medida.

Yo, casi siempre en jogging, ella era la primera -y mejor- parada, literalmente, en medio de mi entrenamiento con la bici. Y esto dicho en todo sentido. También es metafórico, sí. Recuerdo que la primer noche que 'transamos' estaba yo tan a full, que ella me dijo:

"Eso no es tuyo, no jodas... Te pusiste una banana para impresionarme... ¿Te creés que soy boluda...?" 

Tuve que mostrarle que no, que era 'todo mío'. Y ese fue -entre otras cosas- el pase libre para un trip muy loco, salvaje, realmente desenfrenado, inolvidable.

Nuestros encuentros nocturnos -casi a la hora de la cena- en los brillantes pasillos y escaleras de la casa de su familia en Villa del Parque, se habían vuelto un ritual semanal esperado y anhelado por ambos. Desde el día siguiente ya empezábamos a saborear el próximo encuentro y a levantar cada día un poco más de temperatura recordando el reciente e imaginando el próximo. Y como si fuese poco, ya acercándose el glorioso día, alguno de los dos llamaba al otro por teléfono a altas horas de la madrugada para con solo escuchar nuestras voces, terminar de pudrirnos la cabeza y arrancar con la previa... No exagero. Realmente la energía sexual, la adrenalina, la excitación, la pasión, el erotismo, levantaban tanta presión en ambos al estar juntos o con solo oír nuestras voces en el teléfono, que sentíamos que la cabeza nos explotaría en mil pedacitos, como en la película Scanners.

Luego de varios meses de este excitante y estimulante ritual de una deliciosa previa y un climax pleno y colmado de éxtasis, que jamás disminuyó un ápice ni entró en la rutina o el aburrimiento, en una de las típicas charlas previas o posteriores -cada vez más abiertas y libres, dada nuestra cada vez mayor confianza, cariño y conocimiento mutuo- le comenté más en detalle y profundidad algunos de mis proyectos de aquel entonces. Si mal no recuerdo, en esa época estaba yo con una publicación barrial y unos sitios web laborales, que apuntaban a dar algún alivio -un granito de arena, al menos- a la profunda y asfixiante crisis que se vivía en nuestro país, producto del saqueo masivo y la recesión económica. Y de hecho, mucha gente me llamaba o escribía agradecida porque gracias a mi humilde servicio -de onda y desinteresado- había encontrado trabajo y, algunas veces, muy buenos puestos laborales, lo cual me llenaba de orgullo y gratificación. Yo pensaba, ahora creo que ingenuamente, que todo el mundo -bien nacido- estaría de acuerdo con eso. ¿Quién puede estar en contra de ser solidarios?, ¿quién puede estar en contra de querer ser mejor persona y mejorar aunque sea un poco esta sociedad y, si fuese posible, este mundo?

La cuestión es que le dije que, más allá de disfrutar de la vida, de gozar de nuestra impetuosa juventud y poderosa sexualidad y pasarla bien, lo importante era -en medio de la profunda crisis que se vivía en el país- no perder de vista la solidaridad y la conciencia social, tratar de hacer algo, lo que podamos por mínimo que sea, por los que la estaban pasando mal, porque si no, nuestra vida como seres humanos y nuestra misión como seres espirituales que también somos, más allá de todo lo material, no estaba completa en la Tierra.

Ella se puso seria, abrió los ojos hasta desorbitarlos, se distanció bruscamente y me gritó:

-¡¡Solidaridad, la pistola...!!

Yo, obviamente, no podía creer lo que estaba presenciando y hasta esperaba que me dijera que era una mala broma, un mal chiste. Me reí, me puse serio de nuevo, me preocupé, esperé... Ella seguía molesta. Hablaba en serio.

Esa noche -además de comprender que habíamos llegado al final de nuestra intensa relación- entendí muchas cosas. De ella, de la sociedad, en particular de los argentinos y del ser humano en general.

Y no dudé en sacrificar todo ese placer sexual, guardarme toda mi libido en el bolsillo y despedirme de ella para siempre. Pero lejos de enojarme o resentirme, elegí tomarlo con una cuota de humor, compasión por su ignorancia y quedarme con el recuerdo de nuestros días felices y apasionados, pero también bastante animalezcos. Y -luego me di cuenta- carentes de toda conciencia y humanidad.

Ella volvió a llamarme a la semana como si nada y por un momento me dejé tentar -la carne es debil- y dudé... El placer que nos dábamos era mucho. Pero luego me senté a pensarlo bien y reflexioné: ¿quién quiere dormir -para peor, a conciencia- con el enemigo, además del personaje de Julia Roberts en dicha peli? Yo no.

En estos días de cacerolas Essen batidas por señoras paquetas y por gente tal vez desinformada -como mi ex amiga con derechos- que les hace el juego, Dios quiera por el bien de nuestro país y nuestro pueblo, que esas épocas nefastas -sin dudas una de las peores que nos ha tocado vivir en la etapa democrática- donde solo primaba el egoísmo, la insolidaridad, la frivolidad más patológica y las únicas leyes eran las del capitalismo salvaje y la dictadura del mercado, no vuelvan nunca más.

Un abrazo.

Claudio Fimiani

miércoles, 21 de mayo de 2008

R.I.P Netscape Navigator (Noviembre 1994 - Marzo 2008)

Este es mi breve pero no menos emotivo homenaje al primero, al más popular, al mejor navegador que ha surcado la WWW: el querido Netscape Navigator, el cual ha dejado de desarrollarse el 1° de marzo de este año, desplazado del mercado primero por el browser Internet Explorer de Microsoft y desde hace algunos años por el Firefox de Mozilla, el verdadero ganador según parece, ya que también está opacando desde hace algunos años al hasta hace poco monopólico browser de Bill Gates.

En lo personal, con él hice -como la mayoría de los de mi generación conectada por aquellos primeros años internéticos- mis primeros palotes en la WWW, allá por 1996, conectado primero desde la oficina y después también desde casa -¡qué sensación emocionante, mágica, indescriptible...!- de la mano de su versión 1.0, corriendo sobre D.O.S. 6 y Win 3.11. Pero fue con su versión 2.0 bajo Windows 95 con la que experimentamos por primera vez la gloria y la libertad de la red de redes.

¡Vaya entonces un aplauso -de pie- para el viejo y querido "Nescafé", que tantas satisfacciones nos dio a los viejos nerds...!

Un abrazo,

Klau

Claudio Fimiani
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viernes, 4 de abril de 2008

Los hermanos sean unidos

Luego de la manifestación popular en apoyo al gobierno nacional, pero sobre todo a las instituciones democráticas y contra el fallido intento de desestabilización llevado a cabo por un sector de la sociedad de los estratos más altos y más poderosos económicamente, utilizando para esto -como en otros golpes de Estado- a sectores del campo con buena fé y mejores intenciones, y luego de la posterior toma de conciencia de los sectores más duros del campo y su consiguiente resolución de suspender por 30 días su lock-out patronal (creo que los cortes de ruta deberían suspenderlos definitivamente y no tener de rehén a todo el pueblo argentino y más aún teniendo en cuenta los aumentos de precios que han generado y que a la mayoría de la gente le costará muchísimo poder pagar), creo que ahora es el momento de sentarnos todos a reflexionar sobre lo ocurrido, separar la paja del trigo y de la soja y poner las cosas blanco sobre negro.

O negro sobre blanco. Porque hablando de blancos y negros, de cabecitas negras, de chetos, de grasas, de bonitos jóvenes oligarcas, la verdad es que todos somos argentinos. 

Más ricos o más pobres, con más o menos color, más "lindos" o más "feos", de raíces europeas, indígenas o mixtas.

Basta de intolerancia, basta de discriminar, todos somos argentinos, insisto.

Hablando de intolerancia, que ha aflorado con fuerza en estas últimas semanas, una de esas tensas noches en medio de las idas y vueltas en pleno conflicto entre campo y gobierno, un verdadero cara dura dijo con tono marcial en pleno intento de desestabilización institucional desde una radio cuyo nombre empieza con A y termina con A y que debería empezar con N para ser más coherente con su ideología, ya que es una de las radios que en los últimos años pasó de ser de una de las más progresistas a una de las más golpistas, antidemocráticas y antinacionalistas:
"Batiremos nuestras cacerolas y budineras (¡!) cada vez que un gobierno sea elegido por votos no calificados (¿¡?!)"

Si lo que estuviese diciendo ese fulano no fuese en serio y además terrible, uno pensaría que se trataba apenas de un inofensivo programa de humor grotesco, onda Todo x 2 pesos... Pero no, ese cara dura hablaba en serio...


Pregunto: ¿Cómo puede un grupo de gente por más plata que tenga, arrogarse el derecho de venir a decir que un voto es más calificado que otro en un país democrático? ¡es un disparate, pero total! ¿No les hace acordar a los censores de gobiernos militares que decidían por nosotros cuáles películas podíamos ver y cuáles no y las que arbitrariamente decidían que no, solo las disfrutaban a escondidas ellos y sus amigos...? Ese delirante que escribió y leyó al aire esa columna de tono cuasi bizarro en ese programa de radio aquella triste noche, ¿tenía alguna al menos lejana, remota idea, de la barbaridad que estaba diciendo al aire desde un importante medio de comunicación...? ¿Acaso los votos que él y sus amigos paquetes le habrán seguramente dado a "Méndez" o a algún otro similar de la extrema derecha reaccionaria, sí eran votos calificados y válidos...? ¿Solo esos pocos -en comparación- votos neoliberales son los calificados y válidos...?

"Suenan las Essen, se vino el cacerolazo cool" (como dice una colega)

¿Las brillantes cacerolas y budineras de acero inoxidable batidas por chillonas señoras paquetas o bonitos jóvenes de piel clara son más calificadas que las cacerolas que golpeó todo el pueblo en diciembre de 2001 para echar a De la Rúa y sus secuaces...? ¿Los cortes de ruta de los sectores más altos -incluídos robustos, saludables y sonrientes muchachos con sombreros y botas tejanas como salidos de una serie yanqui- son más calificados y válidos que los piquetes de los pobres y morochos...?

Realmente estos días sirvieron -entre otras cosas muy significativas- para darnos cuenta del patetismo e intolerancia fascista que aún existe en los argentinos. En todos nosotros, aunque en algunos sectores se hizo más visible que en otros, claro.


Por eso, como sostenía al principio de este post, tal vez ahora sea el tiempo de la reflexión y una profunda autocrítica. Si es que queremos seguir existiendo como individuos, como comunidad, sociedad, país y Nación. Tal vez ahora es el momento de volver a cuidar esta democracia que tenemos y tanto dolor nos costó recuperar. Que seguramente es imperfecta claro, pero que es el mejor de los sistemas conocidos, sin ninguna duda.

Y estar en estado de alerta constante y reflexionar profundamente si acaso algunos, tal vez desde otra Nación mucho más poderosa que la nuestra, no están tratando de comprar conciencias, apostando y trabajando finamente en la desunión de los argentinos, con el fin de poder dominarnos más fácilmente otra vez.

Por eso, desde mi humilde lugar, apelo a la unión de todo el pueblo argentino: blancos, pobres, morochos, ricos, rubios, de zona sur, de zona norte, peronistas, radicales y de cualquier otro signo político, de boca y de river, de derecha y de izquierda. No les hagamos el juego a quienes quieren desunirnos para dominarnos. Después puede ser demasiado tarde para lágrimas y arrepentimientos.


Un abrazo,

martes, 1 de abril de 2008

Es para las 4 x 4 que lo miran por TV...

Más de 150.000 personas de muchísimos partidos políticos, gente independiente, de ningún partido ni gremio, familias enteras, artistas, intelectuales, gente de la cultura, distintos organismos sociales y de derechos humanos y en definitiva desde todos los sectores, se llegan hasta la histórica Plaza de Mayo, no solo para apoyar a Cristina y al PJ, sino para apoyar primero que nada a las instituciones democráticas que tanta sangre nos costó a los argentinos recuperar hasta 1983 y en segundo lugar un modelo de inclusión social que se presenta como el más democrático y justo hasta la fecha, que intenta equilibrar un poco al menos la balanza...

Sirva como muestra para que los millonarios del campo con la típica prepotencia del patrón no subestimen tanto a la gente, ellos estarán acostumbrados a lidiar con gente ignorante y sumisa pero no todos somos así. La gente ya no es tan idiota y manipulable desde los medios como solía serlo, la gente está empezando a pensar por sí misma y ver la realidad con sus propios ojos, más allá de la batalla mediática que en los últimos 20 días hizo todo lo posible para desalentar cualquier movilización popular auténtica y parcializando la información con una clara toma de posición antipopular, poniéndose a pie juntillas desde el vamos con el reclamo patronal e invitando a los cacerolazos no de la gente común, de todo el pueblo argentino, como aquel glorioso 20 de diciembre, sino solo de los barrios más ricos y exclusivos...

Espero que los golpistas de turno depongan su actitud y quienes los apoyaron tal vez por ignorancia, se den cuenta que lo que está en juego acá es nada más ni nada menos que la calidad institucional y la salud del sistema democrático.

Un abrazo,

Klau

Claudio Fimiani
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martes, 19 de febrero de 2008

Disfrutar nuestro presente, a cada momento

No me gusta la gente que vive a full, en el sentido de necesitar estar corriendo todo el santo día de acá para allá. Creo que esa gente quiere estar en todas y termina no estando en ninguna, quieren estar en todos lados a la vez y no están en ninguno. De verdad no están ni al 70% en ningún lado. Es imposible estarlo si siempre estás apurado, nervioso y jamás te podés relajar, hasta meterte en la cama a dormir a la noche. Y relajarse, estar tranquilo, es absolutamente necesario para estar al 100%, en cuerpo y alma en algún lugar o situación. De lo contrario, simplemente vivís sobrevolando las cosas superficialmente, como la gente de las propagandas. Y creo que, lamentablemente, la mayoría de la
gente vive así en las grandes ciudades... Alienados, siempre apurados, porque no tienen tiempo para nada, nada lo disfrutan a pleno. Viven siempre a los saltos, haciéndose ruido, pensando en el pasado o en el futuro pero jamás en el momento presente, al que le escapan sistemáticamente, por miedo a encontrarse tal vez con ellos mismos y sus verdaderas necesidades y deseos, que aparecen únicamente cuando estamos tranquilos, centrados, en paz y si es posible con largos momentos de soledad y silencio para nosotros y nuestras reflexiones más profundas.

Me gusta, en cambio, la gente tranquila, que tiene sus rituales y los disfruta a pleno, que hace por ahí dos o tres cosas en todo el día, pero esas dos o tres cosas las vive intensa, profundamente, con los dos pies adentro del plato, como si fuese lo más importante de su vida y aunque eso que esté haciendo sea lo más trascendente o la tarea más trivial y rutinaria.

Eso es vivir el presente, el acá y ahora, como si el tiempo se hubiese detenido y sin dejar ni un círculo gestáltico abierto. Poder parar la pelota todas las veces que lo necesitemos, para reflexionar, para saber exactamente dónde estamos parados y si estamos haciendo lo que de verdad deseamos para nosotros. Sin apuros. El mundo puede esperar.

Al principio es cuestión de práctica, de darse permiso primero para
disfrutar de nosotros mismos como nunca antes y sin ninguna tonta culpa cultural heredada y segundo para desaprender gran parte de lo aprendido y aprender a dejar de hacer, a hacer menos pero con más calidad...
Y si te sentás en algún lugar cualquiera sea -aunque estés trabajando o no precisamente descansando en casa de un largo y arduo día- poder relajarte, inspirar profundamente y... ah... sentir el placer de la existencia, desde los pies hasta la cabeza.

Un abrazo,

Klau

Claudio Fimiani
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lunes, 4 de febrero de 2008

El sexo y la sexualidad

El sexo es hermoso. Siempre: cuerpo a cuerpo, a través de la magia de una webcam, solos o acompañados. De a dos, de a tres, de a cuatro...

Es nuestro único espacio de libertad total y absoluta, el que no lograron arrebatarnos. El sexo y la sexualidad son siempre sagrados, sublimes. Instinto animal mezclado con destellos de conciencia absoluta y de iluminación. El sexo es una deliciosa comunicación con la totalidad, con el Universo, con Dios (o como quieran llamarle). Por eso cuando lo hacemos sentimos que no somos nosotros, que nuestro ego se disuelve y que estamos poseídos por una fuerza poderosísima que hace mover nuestros cuerpos de una manera perfecta, rítmica y sentimos que salimos de nuestros cuerpos, que parecen explotar de energía y locura.

Y también, como mínimo -y si no estamos tan inspirados por las musas del amor y la pasión- es un saludable ejercicio. Es altamente recomendado por los médicos ¡y les aseguro que es mucho mejor que ir al gym...!

No metan los prejuicios, las estructuras racionales y las pautas de normalidad y buenas costumbres de esta fuckin', putrefacta e hipócrita sociedad dentro del sexo. En el sexo vale todo, siempre que sea de común acuerdo, obvio.

El sexo y la sexualidad son siempre puras y sagradas, no deberían permitir que ninguna idea de pecado o culpa les impida disfrutarlo.

Y no existe represión que logre detener su fuerza natural. Todo el que intente reprimir o controlar en exceso su sexualidad se volverá irremediablemente loco, pues estará yendo contra la naturaleza. Recuerden que una inteligencia superior lo creó así y lo hizo tan placentero, tal vez porque es además el generador de la vida.

Gocen libremente y no le pidan permiso a su papá o mamá para ver cómo tienen que hacerlo correctamente.

No sean pacatos, abran la cabeza y crezcan. Disfruten sin culpas ni tabúes pelotudos de la Edad Media. No pasa nada.

Va de onda.

Un abrazo,

Klau

Claudio Fimiani
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martes, 29 de enero de 2008

3 tips de mi autoría para que sea más fácil dejar de fumar

Como habrán leído quienes se pasaron por mi perfil en Netlog, desde junio de 2007 dejé de fumar habiendo empezado a los 11 años... Y recién una ciberamiga de este sitio me escribió lo siguiente:

"Te felicito por lo del cigarrillo, ¿Còmo hiciste? pasame la receta."

Acá les comparto mi respuesta por si a alguien más le sirve:

Con respecto al faso, no es la primera vez que intento dejarlo, ¡esta es la vez numero quichicienta!
Incluso hubo una vuelta que lo dejé por un año enterito y después volví a caer en sus diabólicas redes de humo... así que te imaginarás que a esta altura del partido ando con más pie de plomo que nunca... Le tengo mucho respeto, ¡por no decir un terrible cagazo...!

Una de las técnicas fundamentales fue la única que descuidé en los intentos fallidos anteriores, por subestimarla, y la que me hizo caer una y otra vez:

* Evitar la gente que fuma en cuanto sea posible.
Si estás en una oficina con gente que fuma, pedir que te cambien.
Tomárselo en serio -vale la pena porque muchas veces es cuestión de vida o muerte...- y bancarse las casi seguras gastadas de los compañeros fumadorers, sean amigos o no.
Para esto se necesita una ferrea desición de dejarlo.

Y, obviamente, evitar ir a reuniones donde sabemos que la mayoría va a fumar... (te aseguro que me felicito a mí mismo haber sacrificado un poco de "diversión"...)

Lo mismo corre para algún momento de estrés muy particular e inesperado: la muerte de un familiar, un despido, un desencanto amoroso, un robo, etc., etc... En esos casos puntuales de alto estrés, ansiedad y nerviosismo, comer caramelos y tomar mucho líquido.

* A la par de todo esto, para reforzar aún más el rechazo al cigarrillo y el tabaco, salir a caminar, correr o andar en bici. Si son las tres actividades, mejor. Al menos una de ellas por semana para empezar (si es que nunca movimos un pelo en ese sentido).

* Bajar el consumo de alcohol al mínimo posible (si es que no queremos dejarlo del todo).

Todas las demás técnicas son las ya conocidas, pero yo hago el mayor hincapié en estas tres, que casualmente son las más desatendidas y descuidadas...

No digo que ya lo vencí para siempre y nunca más volveré a fumar, no lo sé, ¡ojalá que sí, porque realmente es lo que deseo! pero minimizando esa posibilidad al máximo como lo vengo haciendo, caer de nuevo es muy raro que ocurra... Y ahora tengo un nuevo síntoma muy positivo: hasta hace un mes aproximadamente cuando olía el humo del faso en algún lugar (calle, pasillo, etc.) me moría de ganas de fumar y ahora siento un rechazo total al humo, me resulta asqueroso y vomitivo, ¡literalmente tengo que taparme la nariz porque me dan náuseas!

Espero te sirva la data y mi experiencia.
¡Suerte a todos los adictos a esa mierda asesina que es el cigarrillo y quieran dejarlo!

Un abrazo,

Klau

Claudio Fimiani
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Los que mienten la edad en Internet

Sábado a la tarde, de vuelta de la pelopincho y preparando el mate, entro al Netlog, chusmeo el panorama de los perfiles de, digamos, un rango entre 18 y 45 años y se me plantea una duda existencial: ¿por qué la gente -en especial las mujeres grandes- sienten la necesidad de mentir la edad...?

Un ejemplo se da ahí mismo, en Netlog. Todo el tiempo vemos señoras de 65 que ponen en su perfil que tienen 37 o a lo sumo 41... o sea... no es que se quitaron un par de añitos, ¡se quitaron varias sotas...!

¿No sería más saludable y honesto -antes que con nadie con uno mismo- admitir la edad que tenemos y no vivir y venderle a los otros una fantasía que más temprano que tarde se hará añicos contra la cruda realidad y terminará siendo una estafa para el otro y un mal momento para nosotros...?

Por favor, contéstenme algo más profundo que "¡bueno, es solo una mentirita piadosa, che...!".

Un abrazo,

Klau

Claudio Fimiani
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sábado, 1 de diciembre de 2007

¡Mamá, estamos todos locos!

Requiem para Kevin DuBrow
29 de octubre de 1955-25 de noviembre de 2007




A los Quiet Riot los vi en el Luna Park cuando vinieron en 1985. Y si bien no vinieron con Rudy Sarzo, porque justo por un problema no pudo viajar, el reemplazante -ahora no recuerdo su nombre- era un excelente bajista también y si bien era menos "show man" que Sarzo y menos "cirquero" que él, musicalmente no tenía mucho que envidiarle y casi no se notó la diferencia.

Yo rockeé totalmente copado, y casi en medio del show, todos los de la platea baja nos colamos al "campo" (que en realidad no era campo sino piso) saltando las vallas hasta el pie del escenario. Una locura, una verdadera fiesta, más allá del descontrol reinante, las corridas ¡y las columnas de luces que se caían a mi alrededor...! ¡En ese momento estaba tan "loco" y sacado con el pogo, que casi ni cuenta me di de todo eso...! Por supuesto la prensa amarillista luego se hizo un festín con todos esos detalles que no lograron empañar lo que fue una verdadera fiesta-comunión del rock and roll en particular y de la música en general.

Algo que me llamó mucho más la atención, positivamente, fue el público: era de todas las clases sociales, totalmente mezclado! Jamás había visto antes algo así! Gente de todos los estilos que te puedas imaginar, todos compartiendo juntos un momento casi mágico de diversión y éxtasis total: rockeros pelilargos con camperas de cuero, "chetitas" rubias infartantes rockeando transpiradas, familias enteras, "punkies", "hippones", tipos grandes, tipos de traje que recién salían de la oficina, pibes... toda clase de gente, de todos los colores y niveles socio-económicos, todos pogueando entre todos y disfrutando, casi todos los chabones "en cueros" y remera en mano, agitándola cual bandera, toda una novedad por aquellos tiempos... Y este fenómenos de verdadera heterogeneidad y diversidad cultural era realmente novedoso en un show de Rock y por esas épocas de nuevos aires de libertad en nuestro país. En ese momento se me ocurrió pensar y recordar que esto se veía más en USA o Europa que en nuestro país, donde el público es -y en esa época de floreciente Democracia, diez veces más que hoy- mucho más sectario en general y las "tribus" no gustan de mezclarse demasiado.

Demás está decir que sonaron muy bien y que Carlos Cavazo -si bien no tiene nada que hacer comparándolo con el anterior violero de la banda, Randy Rhoads- no deja de ser un buen guitarrista y particularmente esa noche tocó muy bien (O al menos las cervezas que tenía en sangre me indicaron eso... Pero no, creo que no fueron solo las cervezas, creo que objetivamente tocó muy bien).



Por otro lado, ésta es una banda que respeto mucho y tengo en alta estima, porque en sus primeros años tuvo al glorioso tándem "Randy Rhoads-Rudy Sarzo" en sus filas y con eso no hay más nada que hablar. Se podrán decir muchas cosas de DuBrow y su polémica personalidad, pero tener ese tándem mágico de "Randy-Rudy", incluso mucho antes que lo tenga el gran Ozzy en su primera formación como solista después de irse de Black Sabbath, demuestra que el tipo la tenía re clara. Más allá de que a mí en la Secundaria -entre otros apodos- me llamaban, como a DuBrow, "el bocón" (no confundir con "buchón", porque eso NO soy) por no callarse nada de lo que pensaba.


Les recomiendo que busquen y se bajen los primeros discos de QR con Randy Rhoads en la viola. Creo que junto con Metal Health, Condition Critical y QRIII son discos de ésta banda que hay que tener.

Lamentable pérdida la del "bocón" Kevin, che.

*  *  *

El violero Martín Knye recuerda este show en una entrevista para www.v8-web.com.ar refrescando algunos detalles que yo no recordaba:

"Otro recital para los anales de la historia fue Quiet Riot en el Luna Park en 1984, ¡sin palabras! Posiblemente el recital más descontrolado al que haya ido. Los disturbios que hubieron en ese show bien podrían compararse a los quilombos que se armaban en los primeros recitales de rock de la historia, como esos que se ven en los documentales de los Rolling Stones o los Who o The Doors. Es más, al igual que en esos conciertos, éste tampoco terminó. Hay dos cosas que recuerdo por sobre las demás, ¡lo cual ya es mucho decir!: una es cuando la gente que estaba colgada del escenario del lado del bajista (que no era Rudy Sarzo), derribó una columna de luces de 5 metros de alto y 2 hileras de spots enormes sobre la platea baja. Esto provocó una serie interminable de avalanchas, varios heridos y que prendieran las luces del estadio. Yo estaba en la platea baja también, adelante de todo, pero del lado del guitarrista (Carlos Cavazo). Y la otra cosa que recuerdo (justamente porque estaba muy adelante, también trepado a la valla de contención), es la cara del violero y de Kevin DuBrow (el cantante), ¡la cara de esos tipos...! El cagazo que tenían cuando empezó a pasar todo esto y el caos que se desató inmediatamente después. De hecho, terminaron de tocar el tema que estaban tocando y se retiraron del escenario... ¡jamás volvieron!..."



Por último, un videíto homenaje desde You Tube:





Un abrazo,
Klau Fimiani
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