La sabiduría del Universo y el sentido común de la gente, ponen las cosas en su lugar y le dan la oportunidad a estos dos jugadores de revertir las cosas en la casa de Gran Hermano 2011.
Los villanos, los traidores y malos perdedores creían salirse con la suya pero ahora el bien vuelve a triunfar.
Sin tanta pompa y solemnidad, espero de corazón que esta vez un tipazo como Cristian, que más allá de que haga trampa en el pool, es no solo un gran jugador y estratega en el juego sino también indudablemente un hombre con muchísimos valores como persona y ser humano, se quede con el segundo premio mayor, el material, la plata. Porque el primero, el afecto incondicional del público, ya se lo ganó, simplemente siendo él mismo: un Gran Hermano con todas las letras.
Y como digo en el título de este post -y como dijera él mismo anoche poco antes de entrar por segunda vez a la casa a pedido del público, "Somos el Sr. y la Sra. Smith"-, espero que Rocío de verdad aproveche esta oportunidad de llegar a la final de la mano de Cristian y no se deje descentrar y lavar el cerebro por ese grupejo de losers resentidos, que -salvo Cucho Anchorena, Alejandro y Johnny K.- los rodean.
Y este efecto de "nos cagamos en la gente" de este grupete de mediocres con aires de capangas y un divismo patético que ni siquiera se le perdona a las estrellas y celebrities, se potencia mucho más en esta edición 2.0 de Gran Hermano, donde se juega masivamente en las redes sociales.
¡¡VAMOS CRISTIAN TODAVIA!!


